El diablo fuma estramonio

Sus flores tienen forma de campanilla y su fruto es una especie de nuez verde y espinosa. Crece al borde los caminos o en solares abandonados y es posible encontrarla desde el continente americano hasta el Himalaya. Fumada, los chamanes la utilizaban para entrar en trance; en infusión, se ha utilizado en rituales de brujería. En algunos lugares se la conoce como “hierba del diablo” o “higuera del infierno” y, además de utilizarse con algún propósito medicinal, su uso se ha ligado habitualmente con el ocultismo.

El estramonio, Datura stramonium, está clasificado entre las plantas más venenosas del mundo. La muerte de dos jóvenes el pasado 21 de agosto tras ingerir extracto de esta planta en una fiesta “rave” en Getafe (Madrid) despertó la alarma. El ingreso de otro joven en estado de coma este fin de semana tras ingerir hojas de estramonio en Badajoz hace temer por un efecto imitación que provoque nuevas intoxicaciones.

El poder letal del estramonio se concentra en sus semillas, donde se dan las más altas concentraciones de alcaloides como la atropina, escopolamina y la hiocinamina. Se trata de agentes anticolinérgicos, es decir, penetran en el sistema nervioso central y el sistema nervioso periférico y los ponen patas arriba. Por debajo de los 40 mg, cualquier dosis de estas sustancias basta para provocar convulsiones y delirios en el sujeto que las ingiere. A partir de 40 mg el peligro de muerte es cierto, pues el sistema se colapsa por el efecto de los tóxicos por todo el organismo.

“El riesgo del estramonio, igual que del resto de plantas, es que uno, cuando lo consume, no sabe la concentración que está tomando”, asegura Alberto Borobia, farmacólogo clínico del hospital madrileño de La Paz. “Las sustancias por sí, tomadas a las dosis no adecuadas, pueden producir la muerte”.

Cuando se mastican las hojas de la planta o se usan las semillas para una infusión, los tóxicos pasan al organismo. Una vez en la sangre, actúan sobre el sistema nervioso central y periférico y el sistema cardiovascular, con síntomas como la dilatación de pupilas y visión borrosa, mareos, sequedad de mucosa, retención de orina, parálisis del intestino, y hasta convulsiones y alucinaciones sexuales y violentas.

En Estados Unidos se conoce como la “hierba de Jamestown” por el caso documentado en 1616, cuando los soldados del capitán John Smith comieron hojas de estramonio ante la escasez de comida y tuvieron que ser contenidos por los ataques de locura.

Debido a sus potentes efectos, no es una droga que se consuma habitualmente más que en casos aislados que saltan a la luz de cuando en cuando. En el año 2004, cinco jóvenes resultaron intoxicados en circunstancias similares a las de Getafe, cuando un joven danés repartió la bebida entre los transeúntes por el barrio del Carme de Valencia. El temor de las autoridades, ahora, es que cunda el efecto imitación y se registren más casos.

Ciencia. Noticias, vídeos y fotos de Ciencia en lainformacion.com

Últimas búsquedas:

Quizas también te interese:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>