Ataviado con una sudadera amarilla, luminiscente, y con un pantalón vaquero gastado, Albert Espinosa transmite con su imagen un mensaje reflectante sobre la vida. Con su tercera novela bajo el brazo, Si tú me dices ven lo dejo todo…pero dime ven, plantea respuestas aparentemente sencillas a cuestiones más que delicadas. ¿Cómo combatir la angustia de un enfermo de cáncer?, preguntan los lectores de EL PAÍS desde la red. “Creo que es importante tocar a los enfermos, lo primero que pierdes son las caricias y los abrazos”, asegura el escritor. Aunque el primer contacto debe nacer antes, “debería ser importante que cuando llegas al hospital tener información sobre la gente que te va a curar. Qué película le gusta, cuál es su libro favorito…, sería muy bueno establecer esa conexión entre enfermo y cuidador”, añade.

