La agencia de calificación crediticia S&P ha revisado a la baja la
perspectiva de la nota de la deuda estadounidense, que actualmente tiene una triple A, la máxima nota posible.
Los principales motivos que
argumenta para tomar esta decisión son las dimensiones del déficit presupuestario, el creciente
endeudamiento del paÃs, muy superior al de otras potencias, y la incapacidad de aprobar una reforma fiscal sólida.
S&P advierte de que la deuda de Estados Unidos “quizás no puedan contrarrestar plenamente” los riesgos crediticios de los dos próximos años para un nivel ‘AAA’, advierte el analista de S&P, Nikola G. Swann.
“Más de dos años después del comienzo de la reciente crisis, los legisladores de Estados Unidos aún no han acordado cómo hacer frente al deterioro fiscal”, apunta Swann.
De este modo, la calificadora de riesgos precisa que esta perspectiva “negativa” del ‘rating’ de Estados Unidos supone que existe “al menos una probabilidad entre tres” de que pueda rebajarse la nota de Estados Unidos en los dos próximos años.
A pesar de este duro golpe, S&P también rompe una lanza en su informe por la primera potencia económica mundial, de la que destaca su diversificada y flexible economÃa; el historial de polÃtica monetaria prudente y creÃble, y su capacidad para estimular el crecimiento mientras contiene las presiones inflacionistas.
Esta palmadita en la espalda no ha conseguido frenar la salida de dinero de Wall Street. Apenas una hora después de arrancar su sesión, los principales Ãndices de referencia de Estados Unidos se han desplomado en torno a un 2%.
Julián Benavente, de CM Capital Markets, sostiene que “Estados Unidos ha vivido durante mucho tiempo bajo la inmunidad de las agencias internacionales”, un escudo que se ha roto y que sólo podrá repararse si, en los próximos tres meses, antes de la nueva revisión de S&P, la Administración Obama aplica las medidas de reducción de déficit y deuda exigidas.
EconomÃa. Noticias, vÃdeos y fotos de EconomÃa en lainformacion.com
