La ‘boina’, para la cabeza


la boina para la cabeza La boina, para la cabeza

La Comunidad de Madrid no ve otra forma de llevar la boina que no sea en la cabeza. Aunque en las últimas semanas la contaminación del aire en la ciudad ha sido preocupante, Madrid registró en 2010 los mejores datos de calidad del aire en los últimos 15 años. El dióxido de carbono disminuyó un 51,8 por ciento; el de azufre, un 72,9; las partículas en suspensión, un 34,7; y el monóxido de carbono, un 71,43.





La Consejería de Medio Ambiente aún no puede hacer la danza de la lluvia para que caiga en los días en los que la boina de contaminación se hace espesa y gris. Pero sin baile y con más trabajo sigue sus propios rituales para luchar contra la toxicidad de esa masa. Entre las medidas tomadas en los últimos años está la construcción de 6.000 aparcamientos disuasorios, 100 kilómetros nuevos de metro con 85 estaciones, la plantación de 13 millones de árboles y 30.000 cursos de conducción ecológica. También se han concedido ayudas para la eficiencia energética de los edificios y para sustituir calefacciones de carbón por otras menos contaminantes. Además, Madrid se une al resto de las comunidades con el fin de tener preparado para junio un plan nacional de calidad del aire que aúne medidas para hacer la vida más sana. Todo lo que esté en su mano para poder quitarse el sombrero.

Revista Interviu




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