Las Fuerzas de Seguridad vienen asistiendo recientemente a movimientos de miembros de la organización juvenil Segi, próxima a ETA y que se daba por desarticulada. Fuentes de la lucha antiterrorista confirman que algunos militantes de Segi sometidos a control policial han sido detectados entrevistándose con miembros de la ilegalizada Batasuna. Las mismas fuentes interpretan que esas citas podrían ser encuentros para la transmisión de consignas, posiblemente emitidas por la banda armada.
Estos movimientos se enmarcan en el inicio de una posible campaña de reacciones a las detenciones en Francia de miembros de Segi que se vienen produciendo desde comienzos de marzo, y de las que las últimas son las capturas de Aitziber Plazaola, Beñat Lizeaga y Bergoi Madernaz, trasladados al lado español de la frontera el pasado día 15, y Urko Labaca, exjefe de Segi en San Sebastián, detenido el día 10. A esa reacción pertenecerían la reciente quema de ruedas ante una sucursal bancaria en Vitoria (Álava) o las amenazas a un candidato del PP en Portugalete (Vizcaya).
