El Gobierno es consciente de que la densidad del tráfico de las grandes ciudades españolas está generando verdaderos problemas para cumplir la normativa europea en materia de calidad del aire. Por eso hoy el Consejo de Ministros tiene previsto aprobar dos decretos, a cuyos borradores ha tenido acceso EL PAÍS, para luchar contra la contaminación. Uno actualiza el catálogo de actividades potencialmente contaminadoras -la normativa nacional en materia de emisiones databa de los años setenta- y el otro traspone la directiva europea sobre mejora de la calidad del aire. Justo a tiempo para parar el procedimiento de infracción que tiene abierto la Comisión Europea contra España y que estaba a punto de llegar al Tribunal Europeo de Justicia por trasponer tarde la directiva comunitaria.
















