Los planes de consolidación fiscal de las Administraciones han hecho un boquete al bolsillo de los funcionarios, que han visto reducidos y luego congelados sus sueldos. Ahora los empleados públicos podrían enfrentarse a nuevas rebajas salariales como consecuencia de los ajustes en las comunidades, como la que planteó el consejero de Economía de Cataluña, Andreu Mas-Colell. “Que sean conscientes del gran privilegio que es la estabilidad de sus puestos de trabajo”, dijo sin andarse con rodeos. Su propuesta de trabajar “lo mismo por menos” o “más por lo mismo” (10 o 15 minutos más al día, sugirió) suscitó el rechazo de los sindicatos. ¿Sobran funcionarios? En comparación con otros países, no. Pero en un contexto de reformas estructurales, varios sectores han pedido aumentar la productividad de la función pública a través del trabajo por objetivos, la flexibilidad o la movilidad.
















